Lima, 31 de mayo [Por el Grupo Firbas, especial para el Diario Récord]. Nuevamente Lima vibró
con toda la emoción de la Fórmula 1. Tras seis años, el monoplaza del Infiniti
Red Bull Racing volvió a dejar su firma sobre el pavimento y la gran cantidad
de público que se hizo presente en el Red Bull F1 Circuito Lima disfrutó de un
gran día totalmente gratuito.

Unas sesenta mil
personas aprovecharon el domingo familiar y desde muy tempano se ubicaron a lo
largo del Paseo de los Héroes Navales. El edificio Rimac, el Museo de Arte
Italiano y el Palacio de Justicia sirvieron como fondo de lujo en un escenario
especialmente condicionado de 1.2 kilómetros de longitud.
“Sainz hizo vibrar a todos. Se ganó a todo
el Perú. Hasta el peruano que no entendía ni conocía la Fórmula 1, hoy se llevó
una buena idea de lo que es experimentar toda esta emoción” comentó Joanna
Boloña, quien junto a Gian Piero Díaz tuvieron a su cargo la animación del
evento.
“¡Impresionante! La convocatoria, el día a
día, todo súper organizado. La gente se ha ido con una experiencia muy bonita.
Carlos tuvo química con el público peruano, que siempre es maravilloso, buena
onda y que lo quiere y admira muchísimo. Definitivamente se va contento de
haber estado en el Perú y qué mejor manera de llevarse todo el cariño de
nuestro país”, agregó Gian Piero.
Carlos Sainz, en
plena temporada del Campeonato Mundial de Fórmula 1, se dio una pausa en su
apretada agenda y tras su gran actuación el último fin de semana en el Gran
Premio de Mónaco, llegó a Lima para conducir el Infiniti Red Bull a toda
velocidad. El próximo fin de semana competirá en Canadá, por eso ha sido todo
un lujo y privilegio tenerlo en nuestro país.
“Fue un día muy
especial, he disfrutado muchísimo. Las instalaciones estuvieron perfectas para
poder correr un Fórmula 1, porque superamos los 260 km/h y logramos hacer
muchas maniobras y vueltas. Ha sido para mí perfecto. Agradezco a todo el
público que vino. Gracias al Perú y su gente”, declaró Carlos Sainz.
El auto cuatro veces
campeón del mundo aceleró a toda velocidad su motor Renault V8 de 2400cc,
quemando llantas y dejando su huella a lo largo del recorrido. El espectacular
sonido característico de un Fórmula 1 puso la piel de gallina a todos.
Compartir en:

Deja una respuesta